Napoleón Bonaparte, un gran estratega

En la política mundial se menciona mucho la palabra “estrategia”. Este vocablo se asocia con la astucia y el cálculo que debe poseer todo gobernante exitoso. Hoy quiero comentarles en el blog acerca de Napoleón Bonaparte, un gran estratega que jugó un papel fundamental en el destino de Europa. Sus huellas se ven aun hoy en muchos países, sobre todo en Francia. Conocer la historia de este hombre criticado y admirado al mismo tiempo, nos ayudará a ver con otros ojos nuestra realidad del siglo XXI, hija de la época del estratega Napoleón, considerado una vez como el “dueño de Europa”.

Creo que el episodio que más se recuerda de Napoleón es, sin duda alguna, la batalla de Waterloo. Desde entonces hasta la fecha, cuando alguien se refiere a una gran derrota personal afirma: “¡Ese fue su Waterloo!” Con este ejemplo les quiero decir que aquella batalla significó la derrota total del francés, quien trató infructuosamente de huir a América pero fue capturado por los británicos, que no quisieron darle asilo político en su territorio. Es así como el estratega militar termina sus días en la famosa y remota Isla de Santa Elena, a cientos de kilómetros de África. Seis años después fallecería allí mismo. Dicen los historiadores que sus últimas palabras fueron: “Francia, el ejército, Josefina”. Estos eran sus grandes amores, y los perdió todos antes de morir. El hombre que tuvo al mundo en su puño terminó sus días bajo la férrea vigilancia de los carceleros de la Isla de Santa Elena.
Según consta en los registros históricos, Napoleón pasó los últimos años de su vida enfermo en su encierro, sin que le visitaran sus seguidores ni amigos. Las escasas condiciones de vida del encierro agravaron aún más su depauperado estado de salud.
Las hipótesis que barajan los historiadores acerca de su muerte incluyen el envenenamiento, el cáncer de estómago (causa de muerte de su padre), y el síndrome de Zollinger-Ellison. Esta última ha dado mucho de qué hablar desde que surgió en los años 80’, ya que se asocia con una especie de transexualización de los genitales del enfermo. Poco después de morir Bonaparte, su cuerpo fue profanado por seguidores, quienes declararon que efectivamente, los genitales del estratega estaban visiblemente atrofiados.
Los doctores alegan que el síndrome de Zollinger- Ellison tiene su origen en tumores localizados en la cabeza del páncreas y en la parte superior del intestino delgado. Esta enfermedad provoca graves trastornos hormonales, que dan como resultado los cambios drásticos que mencionaban los coterráneos de Bonaparte.
Un mito más que se suma a la larga lista que atesora el estratega francés.

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